Psicóloga online | María RM
Especialista en Trauma y Apego
Tu historia tiene sentido. Comprenderla es el primer paso para dejar de cargar con tanto peso.
Puede que en este momento no tengas claro cómo ponerle palabras a lo que llevas dentro
Pero sabes de sobra lo que es vivir con ello. Desde fuera parece que lo tienes todo bajo control, pero por dentro llevas tiempo viviendo con la sensación constante de estar en alerta.
Tu cabeza no para. Analizas tu comportamiento continuamente, anticipas lo que los demás necesitan y te haces pequeña por miedo a equivocarte, a molestar o a generar un conflicto. Estás agotada de este nivel de hipervigilancia.
En tus relaciones, sientes que pasas de un extremo a otro. Quizá te vuelcas en exceso intentando cuidar a los demás para que no se vayan, llegando a ser muy complaciente; o quizá, a la mínima señal de peligro, levantas un muro por miedo.
Llevas tanto tiempo adaptándote e intentando que no te hagan daño (incluso aferrándote a lo «malo conocido»), que te has desconectado de ti misma y de lo que tú necesitas de verdad.
Y cuando intentas cambiar esto, aparece el bloqueo. Sabes que no puedes seguir así, pero el miedo, la culpa y la ansiedad te paralizan.Todo esto se traduce en un desgaste brutal.
La sensación de cargar con una mochila llena de heridas antiguas y expectativas que te siguen pesando en cada decisión que tomas. Y, para colmo, esa manera de machacarte por sentir que «deberías» de estar en otro punto a día de hoy.
Sé lo frustrante que es vivir en este bucle:
estar cansada de sentirte así, pero no tener claro por dónde empezar para salir de ahí.
Quizá, lo único que necesitas es un lugar en el que poder bajar la guardia
- Lo que te pasa no es casualidad: todo lo que sientes actualmente es coherente con lo que has vivido.
- Lo que sientes no es tu enemigo: aunque a veces duela, es la respuesta de tu cuerpo intentando protegerte.
- Tus relaciones pueden ser un refugio: es posible vincularte desde la tranquilidad y la confianza, y no desde el miedo y la inseguridad.
- La terapia es un espacio de reparación: un lugar donde, por fin, puedes permitirte bajar la guardia y ser vulnerable.
Mi objetivo es que aprendas a sentir sin desbordarte, a entenderte sin castigarte y a relacionarte sin perderte.
Y lo más importante: respetando tus tiempos y sin ir más rápido de lo que tu cuerpo y tu mente puedan sostener
Soy María,
psicóloga social y sanitaria
Acompaño a mujeres que sienten que la ansiedad, la culpa o la inseguridad pesan demasiado en su día a día y en sus relaciones. En consulta te ayudo a entender de dónde viene todo esto para que puedas vincularte y vivir desde la coherencia, y no desde el miedo.
Aquí no tienes que justificar tu identidad ni explicar desde cero experiencias como:
- La falta de referentes a la hora de construir relaciones entre mujeres (y cómo gestionar esa intensidad que a veces se genera en los vínculos).
- El impacto familiar: el dolor de sentir que tu familia te trata diferente, o directamente se aleja, al salir del armario.
- El estado de alerta: el cansancio mental de tener que pensar dos veces cada gesto, conversación o muestra de afecto dependiendo de dónde o con quién estés.
- La sensación de no encajar del todo o de sentirte fuera de lugar, a veces incluso dentro de la propia comunidad.
Palabras bonitas de personas
que han hecho terapia conmigo
Sahra (28 años)
Silvia (30 años)
Esther (34 años)
Inma (34 años)
Mary (35 años)